Los objetivos de Asprona Valladolid son la promoción y atención de las personas con discapacidad intelectual de Valladolid y provincia, a través de una compleja Red de Centros y Servicios, entre los que se encuadra el denominado “Servicio de Ocio”
Para desarrollo de los programas y actividades de este servicio se cuenta con la acción voluntaria.
El Voluntariado se enclava en la filosofía de concienciación e integración social de las personas con discapacidad que propugna la Asociación. A través de su acción, el voluntario realiza aprendizajes sociales únicos: conoce la realidad de las personas con las que trabaja, vive con ellas sus dificultades y progresos, intercambia opiniones, sentimientos, comparte su tiempo, sin esperar contraprestaciones, facilitando, en última instancia, la relación entre iguales, la cercanía y la confianza.
El deseo de modificar una realidad injusta y la transmisión de su experiencia a las personas de su entorno, convierten al voluntario es un vehículo directo y eficaz de concienciación social.
La organización y gestión adecuada de los programas y actividades en los que colaboran voluntarios, permite a la Entidad prestar servicios de calidad en beneficio del usuario y además transmite una imagen positiva a la sociedad acerca del trabajo realizado con el voluntariado.
El Programa de Voluntariado de Asprona-Valladolid se desarrolla desde el Servicio de Ocio, encargándose de la organización de los programas y de la intervención en los mismos por parte los voluntarios y gestionando, además, la colaboración de los éstos en otros proyectos puntuales de la entidad. Es un programa estable, estructurado, con diferentes fases de desarrollo y transversal a todas las áreas de la Entidad.
Por su parte el Servicio de Ocio para la realización de sus actividades cuenta fundamentalmente con voluntarios apoyados, en sus funciones, por profesionales remunerados.
Es necesario, pues, concienciar sobre la importancia y el papel que tiene el voluntariado en el valor de la acción entendida como una dimensión que va más allá de la tarea concreta y que ayuda a mejorar la sociedad, reconociendo su labor, fomentando canales de comunicación, potenciando su participación y formación.
La formación es un derecho del voluntario, un deber de la entidad y la garantía previa de un servicio de calidad.
Para que el voluntario tenga un significado válido debe contar con una formación específica y previa sobre su dimensión social, jurídica y más concretamente sobre los fines y métodos.
La discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual así como en las habilidades conceptuales, sociales y prácticas.
Cada persona con discapacidad intelectual es diferente y única, por tanto los servicios y apoyos que se le presten deben ser individualizados, respetando las diferencias culturales, étnicas, las capacidades específicas y las circunstancias personales de cada una.
Como organización de voluntariado formamos parte del entramado social y estamos convocados a la construcción, mejora y transformación de la sociedad desde el ejercicio de la solidaridad.
La principal relación que entablamos en el seno de nuestra sociedad se establece en la actividad cotidiana de la acción voluntaria organizada. Por tanto, debemos ofrecer itinerarios educativos para la formación de los voluntarios, que tengan en cuenta su proceso de maduración y crecimiento personal. En este sentido, debemos establecer espacios formativos diversificados según las necesidades, contenidos, ámbitos de actuación etc., adaptados a la complejidad de la realidad, a los nuevos métodos de intervención y a los nuevos retos que nos presenta la realidad sociopolítica.
La acción del voluntario es una acción humana, una relación personal, un acercamiento a los seres vivos, que tienen todo el derecho a recibir una acción, un trabajo de integración social bien hecho. Es una persona que trata con personas y este trabajo natural exige una preparación y una formación específica.
El voluntariado es una oportunidad de participación única porque conlleva compromiso y una clara intencionalidad de transformación y mejora social. Todos los ciudadanos tenemos derecho a participar de la vida de nuestra sociedad, tanto en su disfrute como en la toma de decisiones y en la búsqueda y puesta en práctica de soluciones.
Voluntariado y organización son conceptos indisociables. El tipo de labor y la dedicación necesaria requieren del trabajo en equipo. Sólo el trabajo en una organización garantiza la eficacia, ya que fortalece la posición social de nuestras reivindicaciones y permite contrastar, dar continuidad a la acción y compartir las tareas. Además, es una apuesta por lo comunitario, frente al individualismo, por crecer y por transformar juntos una sociedad que es de todos.
Con nuestro programa de voluntariado se pretende que los participantes reciban una formación adecuada que les permita desarrollar sus funciones con calidad.
¿Por qué es necesario e importante un voluntario dentro de Asprona?
Hay tantas razones para hacer voluntariado como personas diferentes que somos. Cada uno tiene “sus propias razones” para estar donde está y para hacer lo que hace en el mundo del voluntariado. A lo largo de su la acción descubres nuevos motivos.
Son ejemplo de solidaridad para la Asociación, los familiares, los profesionales y para toda la sociedad.
Las personas voluntarias poseen muchos recursos y potencialidades útiles para el trato de otras personas.
Los voluntari@s propician el intercambio recíproco de sentimientos, recursos.
Permiten a la persona con discapacidad intelectual a relacionarse y comunicarse con la sociedad, conocéis su realidad, vivís con ellas dificultades y progresos.
Dan valor a la Entidad.
Realizan prácticas y estrategias que favorecen y fomentan la capacidad de elección, la toma de decisiones, de establecimiento de metas personales de las personas con discapacidad intelectual con las que colabora.
Consultan directamente a la persona con discapacidad intelectual en toda cuestión que le afecte.
Proporcionan los apoyos adecuados.
Porque así contribuyen con los valores de dignidad e igualdad de las personas con discapacidad intelectual
Mostrarán respeto a la diversidad sociocultural de las familias y a las necesidades de las mismas
Facilitarán y apoyarán las reivindicaciones familiares, la mejora de la calidad de vida y el reconocimiento de los valores de la familia como palanca para la inclusión de las personas con discapacidad intelectual
Porque así contribuyen con los valores de igualdad y base de inclusión de las familias
Impregnarán su actividad de la expresión de respeto y solidaridad hacia las personas y familias con las que relacionen
Respectarán los valores, principios y normas de funcionamiento de Asprona.
Erradicarán actitudes y conductas personales que demuestren xenofobia o discriminación
Denunciarán cualquier situación que lesione los principios defendidos por Asprona.
Desarrollarán actitudes y conductas personales no autoritarias y democráticas. Cambiaría el orden para que se entienda mejor “democráticas y no autoritarias”
No ejercerán su poder o influencia para fomentar relaciones jerárquicas de desigualdad con los demás grupos o personas de la organización
Mantendrán una actitud de empatía es decir ponernos en su lugar para entender su sentir y proporcionar así los apoyos personalizados con el fin de conseguir sus sueños o ilusiones.
Porque así contribuyen con los valores de servicio, apoyo mutuo, reivindicación, participación, carencia de ánimo de lucro y transparencia en la gestión y calidad
Para desarrollo de los programas y actividades de este servicio se cuenta con la acción voluntaria.
El Voluntariado se enclava en la filosofía de concienciación e integración social de las personas con discapacidad que propugna la Asociación. A través de su acción, el voluntario realiza aprendizajes sociales únicos: conoce la realidad de las personas con las que trabaja, vive con ellas sus dificultades y progresos, intercambia opiniones, sentimientos, comparte su tiempo, sin esperar contraprestaciones, facilitando, en última instancia, la relación entre iguales, la cercanía y la confianza.
El deseo de modificar una realidad injusta y la transmisión de su experiencia a las personas de su entorno, convierten al voluntario es un vehículo directo y eficaz de concienciación social.
La organización y gestión adecuada de los programas y actividades en los que colaboran voluntarios, permite a la Entidad prestar servicios de calidad en beneficio del usuario y además transmite una imagen positiva a la sociedad acerca del trabajo realizado con el voluntariado.
El Programa de Voluntariado de Asprona-Valladolid se desarrolla desde el Servicio de Ocio, encargándose de la organización de los programas y de la intervención en los mismos por parte los voluntarios y gestionando, además, la colaboración de los éstos en otros proyectos puntuales de la entidad. Es un programa estable, estructurado, con diferentes fases de desarrollo y transversal a todas las áreas de la Entidad.
Por su parte el Servicio de Ocio para la realización de sus actividades cuenta fundamentalmente con voluntarios apoyados, en sus funciones, por profesionales remunerados.
Es necesario, pues, concienciar sobre la importancia y el papel que tiene el voluntariado en el valor de la acción entendida como una dimensión que va más allá de la tarea concreta y que ayuda a mejorar la sociedad, reconociendo su labor, fomentando canales de comunicación, potenciando su participación y formación.
La formación es un derecho del voluntario, un deber de la entidad y la garantía previa de un servicio de calidad.
Para que el voluntario tenga un significado válido debe contar con una formación específica y previa sobre su dimensión social, jurídica y más concretamente sobre los fines y métodos.
La discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual así como en las habilidades conceptuales, sociales y prácticas.
Cada persona con discapacidad intelectual es diferente y única, por tanto los servicios y apoyos que se le presten deben ser individualizados, respetando las diferencias culturales, étnicas, las capacidades específicas y las circunstancias personales de cada una.
Como organización de voluntariado formamos parte del entramado social y estamos convocados a la construcción, mejora y transformación de la sociedad desde el ejercicio de la solidaridad.
La principal relación que entablamos en el seno de nuestra sociedad se establece en la actividad cotidiana de la acción voluntaria organizada. Por tanto, debemos ofrecer itinerarios educativos para la formación de los voluntarios, que tengan en cuenta su proceso de maduración y crecimiento personal. En este sentido, debemos establecer espacios formativos diversificados según las necesidades, contenidos, ámbitos de actuación etc., adaptados a la complejidad de la realidad, a los nuevos métodos de intervención y a los nuevos retos que nos presenta la realidad sociopolítica.
La acción del voluntario es una acción humana, una relación personal, un acercamiento a los seres vivos, que tienen todo el derecho a recibir una acción, un trabajo de integración social bien hecho. Es una persona que trata con personas y este trabajo natural exige una preparación y una formación específica.
El voluntariado es una oportunidad de participación única porque conlleva compromiso y una clara intencionalidad de transformación y mejora social. Todos los ciudadanos tenemos derecho a participar de la vida de nuestra sociedad, tanto en su disfrute como en la toma de decisiones y en la búsqueda y puesta en práctica de soluciones.
Voluntariado y organización son conceptos indisociables. El tipo de labor y la dedicación necesaria requieren del trabajo en equipo. Sólo el trabajo en una organización garantiza la eficacia, ya que fortalece la posición social de nuestras reivindicaciones y permite contrastar, dar continuidad a la acción y compartir las tareas. Además, es una apuesta por lo comunitario, frente al individualismo, por crecer y por transformar juntos una sociedad que es de todos.
Con nuestro programa de voluntariado se pretende que los participantes reciban una formación adecuada que les permita desarrollar sus funciones con calidad.
¿Por qué es necesario e importante un voluntario dentro de Asprona?
Hay tantas razones para hacer voluntariado como personas diferentes que somos. Cada uno tiene “sus propias razones” para estar donde está y para hacer lo que hace en el mundo del voluntariado. A lo largo de su la acción descubres nuevos motivos.
Son ejemplo de solidaridad para la Asociación, los familiares, los profesionales y para toda la sociedad.
Las personas voluntarias poseen muchos recursos y potencialidades útiles para el trato de otras personas.
Los voluntari@s propician el intercambio recíproco de sentimientos, recursos.
Permiten a la persona con discapacidad intelectual a relacionarse y comunicarse con la sociedad, conocéis su realidad, vivís con ellas dificultades y progresos.
Dan valor a la Entidad.
Realizan prácticas y estrategias que favorecen y fomentan la capacidad de elección, la toma de decisiones, de establecimiento de metas personales de las personas con discapacidad intelectual con las que colabora.
Consultan directamente a la persona con discapacidad intelectual en toda cuestión que le afecte.
Proporcionan los apoyos adecuados.
Porque así contribuyen con los valores de dignidad e igualdad de las personas con discapacidad intelectual
Mostrarán respeto a la diversidad sociocultural de las familias y a las necesidades de las mismas
Facilitarán y apoyarán las reivindicaciones familiares, la mejora de la calidad de vida y el reconocimiento de los valores de la familia como palanca para la inclusión de las personas con discapacidad intelectual
Porque así contribuyen con los valores de igualdad y base de inclusión de las familias
Impregnarán su actividad de la expresión de respeto y solidaridad hacia las personas y familias con las que relacionen
Respectarán los valores, principios y normas de funcionamiento de Asprona.
Erradicarán actitudes y conductas personales que demuestren xenofobia o discriminación
Denunciarán cualquier situación que lesione los principios defendidos por Asprona.
Desarrollarán actitudes y conductas personales no autoritarias y democráticas. Cambiaría el orden para que se entienda mejor “democráticas y no autoritarias”
No ejercerán su poder o influencia para fomentar relaciones jerárquicas de desigualdad con los demás grupos o personas de la organización
Mantendrán una actitud de empatía es decir ponernos en su lugar para entender su sentir y proporcionar así los apoyos personalizados con el fin de conseguir sus sueños o ilusiones.
Porque así contribuyen con los valores de servicio, apoyo mutuo, reivindicación, participación, carencia de ánimo de lucro y transparencia en la gestión y calidad

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